En España ya hay pocos talleres donde se fabriquen de forma tradicional las tabletas de chocolate, quizás el producto más sano de la repostería tradicional.En estos talleres mantienen procesos de producción que se usaban hace cien años y utilizando sólo los mejores cacaos del mercado. Los de Ghana, Ecuador y Costa de Marfil (criollos, forasteros o trinitarios).

Los menos siguen tostando el cacao al bombo de leña, como hacían los abuelos fundadores.

Es cierto que han modernizado la maquinaría para adaptarla a las exigencias del siglo XXI, pero la fabricación sigue siendo casi manual.

Posiblemente sistemas y mecanismos rudimentarios, pero que los creadores de estas magnificas tabletas de chocolate ponen todo el “mimo” para que cada una de ellas sea el producto más natural, bueno para la salud y agradecido para nuestro paladar.

Aparte de ser negocios familiares, que ya quedan pocos en España, son una forma de trabajar.

 Una onza de chocolate al día

Chocolates La Fe Coruñesa

La evidencia científica atribuye grandes cualidades nutricionales a los chocolates con un porcentaje de un mínimo de un 70% de cacao.

El chocolate puede llegar hasta el 100% de cacao. Y cuanto más % de cacao lleve será mucho más amargo y áspero, pero de una pureza total. Delicioso para los amantes de lo puro y lo amargo. Y, sobre todo, para degustarlo chupando suavemente.

Estos chocolates están dotados de las mejores cualidades nutricionales que pueden atribuirse al chocolate.

Estudios firmados por grupos independientes, no por la industria chocolatera, atribuyen al producto rico en cacao una enorme capacidad protectora frente a la hipertensión, las enfermedades cardiovasculares e incluso el cáncer. Está demostrado que los niños -ojo, y adultos- que lo consumen son más activos y que se ríen mucho más, lo que llevaría a deducir que la felicidad tiene ya su propia unidad de medida: una onza al día, que es la cantidad que algunos trabajos apuntan como la dosis ideal para beneficiarse de sus múltiples ventajas. Explica el médico nutricionista Javier Aranceta, presidente del comité científico de la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria (SENC).

¿Qué contiene el chocolate puro para resultar tan saludable? Según Aranceta, la acción protectora de este producto es el resultado de la acción conjunta de tres sustancias claves presentes en el cacao. Una de ellas es la teobromina, un estimulante menos potente que la cafeína, pero que se mantiene activo durante más tiempo. La farmacología la ha utilizado tradicionalmente contra la tos («ahora ya solo en jarabes infantiles»), y se sabe que confiere al chocolate su alto potencial contra el envejecimiento, lo que los modernos llaman ‘antiaging’. Su condición de eficaz arma cardiosaludable también se debe a ella.

Como el amor. Su fama como arma de seducción se debe a otro componente del cacao, la feniletilamina, que es el ingrediente del amor. Si al morder un buen chocolate se sienten las mismas mariposillas en el estómago que cuando se está enamorado no es por la capacidad de sugestión del comensal, sino por su alto contenido de este neurotransmisor. El tercer mosquetero de tan saludable y completo alimento es la anandamida, responsable directa de la sensación de equilibrio y relajación.

Pero aún hay más. El chocolate también es rico en flavonoides, pigmentos naturales que ayudan a mantener una buena presión arterial, y también en antioxidantes y nutrientes como el hierro, cobre, calcio, potasio y, sobre todo, magnesio. «Este último, el magnesio, es muy interesante como relajante y, sobre todo, por su directa responsabilidad en la función de la contracción muscular y la producción de glóbulos rojos.

<<Si el corazón te late, come chocolate>>

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